En el último pleno municipal de Rincón de la Victoria, la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) fue aprobada con el único voto en contra de VOX, cuyos concejales defendieron la libre circulación y criticaron la medida por considerarla perjudicial para el comercio y las familias con menos recursos.
Los ediles de VOX, José Rodríguez y Carlos Chinchilla, argumentaron que la ZBE supone una restricción innecesaria, que responde más a una intención recaudatoria que a una verdadera necesidad medioambiental. Según Rodríguez, “se van a gastar dos millones de euros de los rinconeros para meter la mano en el bolsillo de los rinconeros, perjudicando al comercio y la hostelería para solucionar un problema que no existe”.
Durante el debate, el portavoz de VOX cuestionó la falta de un régimen sancionador claro y pidió explicaciones sobre la decisión de ubicar la ZBE en la zona comercial en lugar de en espacios peatonalizados. Sin embargo, no obtuvo respuestas concretas por parte del resto de grupos municipales. Además, Rodríguez calificó de “amenaza” la advertencia del Ministerio de Transportes sobre la posible retirada de subvenciones si no se aplicaba la medida.
El pleno también aprobó la refinanciación de la deuda municipal, a la que VOX se opuso al considerar que supondrá un aumento en el pago de intereses. Según el partido, esta decisión supone una “patada hacia adelante” que agravará la carga financiera del municipio.
Asimismo, se dio luz verde al Plan de Movilidad Urbana Sostenible, un requisito previo para la aplicación de la ZBE. VOX lamentó que este plan no incluyera medidas concretas para mejorar la movilidad en el municipio, una de las principales preocupaciones de los vecinos.
La aprobación de la ZBE en Rincón de la Victoria sigue la línea de otras ciudades españolas que han implantado restricciones al tráfico en el marco de la Ley de Cambio Climático. Sin embargo, la oposición de VOX refleja la división de opiniones en torno a estas medidas y su impacto en la vida cotidiana de los ciudadanos.






