El portavoz de Vox en Rincón de la Victoria, Carlos Chinchilla, ha arremetido contra la aprobación definitiva del estudio para la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en el municipio. Según sus declaraciones, la medida es «elitista» y perjudica especialmente a «las personas con menor poder adquisitivo». Además, Chinchilla asegura que todos los partidos, excepto Vox, han apoyado esta iniciativa, la cual, a su juicio, no está realmente orientada a mejorar la calidad del aire ni responde a ninguna obligación legal.
«No es la salud, no es tampoco el medio ambiente ni contra la victoria, un municipio costero, demos una fabulosa calidad del aire», señaló el portavoz, insinuando que los argumentos ambientales no justifican la implantación de la ZBE. Chinchilla también desmintió que existiera una obligación legal para adoptar esta medida y acusó al resto de formaciones políticas de seguir «la agenda 2030» con el único objetivo de «controlar y de tener una vía más de recaudación».
El portavoz también criticó la reciente refinanciación de la deuda municipal, que, según sus cálculos, supondrá un gasto adicional de «casi doscientos mil euros en pago de intereses». Chinchilla reprochó la gestión económica del equipo de gobierno y consideró que su prioridad debería ser reducir la deuda en lugar de encarecerla con nuevos intereses.
«A todos se nos vienen a la cabeza muchas cosas que se podrían hacer con ese dinero y que, por culpa de una mala gestión y de una improvisación constante, no se va a destinar a solucionar el día a día de la gente», concluyó.
Las palabras del portavoz de Vox han generado reacciones diversas en el municipio. Mientras que algunos sectores apoyan sus críticas a la ZBE y la gestión económica, otros defienden la medida como una estrategia para mejorar la calidad del aire y adaptar Rincón de la Victoria a las políticas medioambientales europeas.






