El fuerte oleaje y las lluvias agravan los daños en la costa de Rincón de la Victoria
Las playas de Torre de Benagalbón, en el municipio de Rincón de la Victoria, han vuelto a sufrir graves destrozos debido al impacto de la borrasca Laurence, que ha azotado la costa malagueña con fuertes lluvias, vientos y un intenso oleaje. La situación ha afectado especialmente a la franja costera donde se ejecutaban trabajos de recuperación de arena impulsados por Costas, así como a la salida al mar de los arroyos, cuyos aliviaderos han resultado gravemente dañados.
Durante la madrugada, las olas golpearon con fuerza el paseo ecológico de esta zona, erosionando aún más la playa y agravando los desperfectos ya registrados tras temporales anteriores. El concejal de Playas de Rincón de la Victoria, Sergio Díaz, ha explicado que esta nueva borrasca ha afectado directamente a la zona donde se llevaban a cabo obras para recuperar 5.400 metros cuadrados de arena, un proyecto destinado a mejorar un área degradada por el paso y estacionamiento de vehículos.
Además del embate del oleaje, la salida de los arroyos al mar ha intensificado los daños. La fuerza del agua ha contribuido a la pérdida de arena y al deterioro de infraestructuras, un problema recurrente en la zona tras episodios de lluvias intensas. Esta situación recuerda los estragos sufridos a finales del año pasado, cuando los temporales arrastraron cañas y destruyeron parte del trazado de la Senda Litoral entre el pasaje El Palangre y el puente del arroyo Santillán, con daños valorados en 180.000 euros.
Un problema recurrente en la costa malagueña
Los efectos de la borrasca Laurence reavivan el debate sobre la vulnerabilidad de las playas de la provincia de Málaga ante los temporales y la necesidad de medidas estructurales para mitigar el impacto de estos fenómenos climáticos. La recuperación de la arena en zonas como Torre de Benagalbón se ha convertido en un reto constante debido a la erosión natural y a la intensidad de las tormentas invernales.
El Ayuntamiento de Rincón de la Victoria sigue evaluando el alcance de los daños y, previsiblemente, solicitará ayuda a las administraciones competentes para la reparación de las infraestructuras afectadas. Mientras tanto, los vecinos y comerciantes de la zona miran al cielo con preocupación, conscientes de que la temporada de temporales aún no ha terminado.
La borrasca Laurence es solo la última de una serie de fenómenos meteorológicos extremos que han castigado el litoral andaluz en los últimos meses, poniendo en evidencia la urgencia de estrategias de protección y regeneración del litoral ante un clima cada vez más impredecible.






