El Ayuntamiento de Rincón de la Victoria ha iniciado el reparto de parasoles entre la población mayor del municipio como medida frente a las altas temperaturas del verano. La iniciativa, presentada como un gesto de apoyo a las personas mayores durante la ola de calor, ha reavivado el debate sobre la tala de árboles de sombra en La Cala del Moral en años anteriores.
El grupo municipal del PSOE ha criticado esta medida, calificándola de “solución temporal” que no resuelve el problema estructural de la falta de sombra en determinadas zonas del municipio. Según el partido socialista, esta carencia se debe en gran parte a la eliminación de arbolado llevada a cabo durante anteriores actuaciones urbanísticas.
Desde el PSOE recuerdan que durante una fase de obras en la anterior legislatura, bajo el gobierno del actual alcalde Francisco Salado (PP), se talaron numerosos árboles de sombra en calles y espacios públicos de La Cala del Moral, muchos de ellos de gran porte. Aquella decisión fue entonces justificada por razones técnicas y de diseño urbano, aunque generó una fuerte respuesta crítica por parte de asociaciones vecinales, ecologistas y sectores de la oposición.
Ahora, con el reparto de parasoles, el PSOE considera que el equipo de gobierno pretende corregir los efectos de aquella actuación sin abordar el problema de raíz. “La sombra más eficaz es la que dan los árboles, no los objetos de usar y tirar”, declaró su portavoz municipal. El grupo socialista ha reclamado al Ayuntamiento un plan de reforestación urbana serio y una apuesta por soluciones sostenibles y a largo plazo.
Un verano de temperaturas extremas
La iniciativa del Ayuntamiento se enmarca en una serie de medidas de prevención ante las altas temperaturas que sufre el municipio. En las últimas semanas, Rincón de la Victoria ha registrado varios días por encima de los 36 grados, en una ola de calor que afecta a toda la provincia.
Fuentes municipales defienden que el reparto de parasoles es una forma de apoyar a los mayores en un momento especialmente delicado, y destacan la buena acogida de la campaña en los centros de participación activa del municipio. “Queremos que nuestros mayores puedan seguir haciendo vida en la calle con mayor seguridad y confort”, explican.
No obstante, la oposición y varios colectivos sociales reclaman medidas más estructurales, centradas en la mejora del entorno urbano, el aumento de zonas verdes y la recuperación del arbolado eliminado en los últimos años.
El modelo de ciudad, en el centro del debate
El fondo del asunto va más allá de una acción puntual. La controversia refleja dos visiones distintas sobre el modelo de ciudad: una centrada en intervenciones prácticas a corto plazo, y otra que apuesta por una planificación más ecológica, con infraestructura verde, sombra natural y resistencia al cambio climático.
Expertos en urbanismo y sostenibilidad coinciden en que el arbolado urbano no solo mejora la estética del municipio, sino que reduce la temperatura ambiente, filtra la contaminación y mejora la calidad de vida de los vecinos.






