El inspector jefe, Francisco Javier Casanova, asegura que «casi con absoluta seguridad» las armas fueron sustraídas por alguien que forma parte del cuerpo policial. La Guardia Civil mantiene abierta la investigación
La desaparición de cuatro pistolas reglamentarias de la Jefatura de la Policía Local de Rincón de la Victoria ha dado un nuevo giro tras las declaraciones realizadas este jueves por el inspector jefe del cuerpo, Francisco Javier Casanova, durante el pleno extraordinario celebrado en el Ayuntamiento.
Casanova ha señalado directamente al entorno de la propia Policía Local como principal hipótesis sobre la sustracción de las armas. «Casi con absoluta seguridad, quien las ha sustraído forma parte de mi plantilla», afirmó durante su comparecencia, según ha trascendido de la sesión plenaria.
Las cuatro pistolas desaparecieron de las dependencias policiales de Torre de Benagalbón. No se trataba de armas que estuvieran asignadas a agentes que actualmente prestan servicio, sino de pistolas que habían sido entregadas por funcionarios tras su jubilación y que permanecían almacenadas en una zona habilitada para su custodia.
La desaparición se detectó durante una revisión del armamento
La falta de las armas fue descubierta durante la revisión anual del arsenal de la Policía Local, realizada en coordinación con la Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil en Vélez-Málaga.
Una vez comprobado que las cuatro pistolas no se encontraban en el lugar donde debían estar, el Ayuntamiento presentó una denuncia ante la Guardia Civil. Las diligencias fueron asumidas por la Policía Judicial de Vélez-Málaga, que trata de determinar cuándo desaparecieron las armas, cómo se produjo la sustracción y quién pudo acceder a ellas.
Por el momento, no se ha hecho pública ninguna detención ni se ha identificado oficialmente a ninguna persona como responsable de los hechos.
«Es extremadamente grave»
Durante su intervención ante la Corporación municipal, el jefe de la Policía Local calificó lo ocurrido como un asunto «extremadamente grave» y explicó que una de las hipótesis que manejan los investigadores es que las armas puedan encontrarse todavía dentro de las propias dependencias policiales.
Las palabras del máximo responsable del cuerpo adquieren especial relevancia porque sitúan la investigación en un escenario interno, aunque será la Guardia Civil la encargada de determinar si esa hipótesis se confirma.
En este sentido, conviene diferenciar entre las declaraciones realizadas por el jefe policial y las conclusiones de la investigación. Hasta el momento, no existe una atribución oficial de la sustracción a ningún miembro concreto de la plantilla.
Investigación judicial y expediente municipal
Además de las diligencias abiertas por la Guardia Civil, el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria ha puesto en marcha un expediente de información reservada para analizar qué pudo fallar en el sistema de custodia del armamento.
El Consistorio también ha anunciado su intención de personarse como acusación particular en el procedimiento judicial que pueda derivarse de la investigación.
El caso ha provocado además un debate político en el municipio. Los grupos de la oposición reclamaron la celebración de un pleno extraordinario y una comisión de investigación para conocer las circunstancias de la desaparición de las armas y determinar si existieron fallos en los protocolos de custodia.
Ahora será la investigación de la Guardia Civil la que deberá aclarar qué ocurrió con las cuatro pistolas, cuándo dejaron de estar en su lugar de depósito y, sobre todo, quién tuvo acceso a ellas.
Mientras tanto, la principal novedad conocida este jueves es la contundente valoración realizada por el propio jefe de la Policía Local: la posibilidad de que la persona que sustrajo las armas pertenezca a la plantilla policial es, según sus propias palabras, la hipótesis que considera prácticamente segura.
La investigación continúa abierta y no existen, por el momento, responsables identificados oficialmente.






