La oficina de Correos de La Cala del Moral continuará, por el momento, prestando servicio después de que la empresa pública haya decidido aplazar, sin fijar una nueva fecha, el cierre que inicialmente estaba previsto para el 30 de junio. La decisión supone un cambio de escenario tras varios días de movilización institucional, sindical y vecinal en defensa de este servicio.
El anuncio de la clausura había generado un amplio rechazo en el municipio. El Ayuntamiento de Rincón de la Victoria solicitó formalmente a Correos la paralización de la medida y trasladó posteriormente su petición al Ministerio de Hacienda, del que depende la Sociedad Estatal de Correos a través de la SEPI, al considerar que el cierre supondría un importante perjuicio para los más de 16.000 vecinos de La Cala del Moral.
A esta postura se sumó el Pleno municipal, que aprobó por unanimidad una moción en defensa de la continuidad de la oficina, con el respaldo de todos los grupos políticos representados en la Corporación. Paralelamente, organizaciones sindicales como CCOO y CSIF denunciaron que la medida reduciría la calidad del servicio público y aumentaría la carga de trabajo en la única oficina restante del municipio.
La sucursal de La Cala del Moral presta servicio desde hace décadas y da cobertura a uno de los núcleos de población con mayor crecimiento de Rincón de la Victoria, cuya población aumenta considerablemente durante la temporada estival. El cierre habría obligado a los usuarios a desplazarse hasta la oficina principal de Rincón de la Victoria para realizar trámites postales y recoger envíos, una situación especialmente compleja para personas mayores, ciudadanos con movilidad reducida y vecinos sin vehículo propio.
Aunque el aplazamiento ha sido recibido con satisfacción por quienes defendían la permanencia del servicio, la incertidumbre continúa. Correos no ha comunicado una nueva fecha para ejecutar el cierre ni ha aclarado si la decisión responde a una suspensión temporal o a una reconsideración definitiva del proyecto.
Mientras tanto, tanto el Ayuntamiento como los representantes de los trabajadores mantienen su petición de que la oficina permanezca abierta de forma estable y que cualquier reorganización del servicio se aborde mediante diálogo con las administraciones y los agentes sociales.
El futuro de la oficina de La Cala del Moral queda, por ahora, en suspenso. La decisión de Correos concede un margen de tiempo a las negociaciones, aunque el desenlace definitivo sigue pendiente.






