En una Comisión Informativa previa al Pleno municipal celebrada hoy en Rincón de la Victoria, el alcalde Francisco Salado ha decidido retirar del orden del día una moción presentada por el grupo municipal Con Rincón en apoyo al pueblo palestino. La decisión, según explicó el regidor, se ampara en un informe del Secretario Municipal que advierte que los acuerdos relativos a relaciones internacionales exceden las competencias del Ayuntamiento.
La moción, presentada por Con Rincón, incluía varios puntos simbólicos y de carácter social: la colocación de la bandera palestina en el balcón consistorial, la organización de jornadas formativas en colaboración con colectivos pro-palestinos, y una propuesta de hermanamiento entre Rincón de la Victoria y la ciudad de Gaza. Según defendió el grupo proponente, estas acciones ya se han realizado anteriormente en el municipio con otras causas y no suponen decisiones diplomáticas oficiales, sino gestos de solidaridad.
Sin embargo, el equipo de gobierno optó por no dar cabida a la moción en el debate plenario, alegando la falta de competencia legal en materia de política exterior. La decisión ha encendido los ánimos dentro de la corporación municipal, especialmente entre las concejalas de Con Rincón, quienes consideran que el argumento técnico encubre un posicionamiento político.
«Se está dando la espalda a un genocidio evidente», declararon miembros del grupo, quienes acusan al gobierno local de alinearse tácitamente con la postura del gobierno de Israel. En sus palabras, “la población palestina está siendo bombardeada diariamente, se vulneran sus derechos más fundamentales y se impide la entrada de ayuda humanitaria”.
Con Rincón también ha recordado algunas actuaciones pasadas del propio alcalde Salado en las que, a su juicio, se han cruzado las líneas de lo puramente local. Entre ellas, mencionan la colocación de la bandera de Venezuela en el balcón del Ayuntamiento o su participación en encuentros internacionales, como sus visitas institucionales a Bruselas. A ojos del grupo proponente, esto refleja un doble rasero que, en este caso, impide a Rincón de la Victoria expresar su repulsa ante una situación humanitaria que ha generado una amplia movilización en distintos municipios españoles.
La retirada de la moción, sin posibilidad de debate en el Pleno, ha dejado en el aire una cuestión que rebasa lo jurídico: ¿debe un ayuntamiento posicionarse simbólicamente ante conflictos internacionales cuando sectores de su ciudadanía lo reclaman?






