Representantes de Podemos Rincón de la Victoria y la plataforma Rincón X Palestina han expresado públicamente su malestar por lo que consideran un “patrón reiterado” de silencios administrativos y negativas tardías por parte del Ayuntamiento a la hora de autorizar el uso de espacios públicos para actividades y actos reivindicativos.
Según explican desde el círculo local de Podemos, la situación no es nueva, pero aseguran que en los últimos meses se ha vuelto “insostenible”. Relatan que, tras solicitar permisos para instalar mesas informativas o realizar concentraciones, el Ayuntamiento “no responde durante días”, lo que les obliga a acudir presencialmente para pedir explicaciones.
“Pedimos el permiso como cualquier asociación o colectivo. Pasa una semana, volvemos a preguntar y siguen sin contestar. Y cuando por fin responden, lo hacen el último día, para negarlo con una justificación que no viene al caso”, señalan desde la formación. A su juicio, esta dinámica supone “un ninguneo y una falta de respeto” hacia los colectivos sociales del municipio.
El debate sobre el uso de los espacios públicos
Los grupos denunciantes recuerdan que el Reglamento de Organización y Funcionamiento de las Corporaciones Locales establece que los espacios públicos —plazas, calles y dependencias municipales— deben estar disponibles para toda la ciudadanía y entidades, siempre que no exista incompatibilidad con otros usos previamente autorizados.
En este sentido, critican que el Ayuntamiento “no puede negar a unos y autorizar a otros”, y consideran que la gestión actual “no garantiza la igualdad de trato”. Desde Podemos llegan a calificar la actitud del alcalde como “caciquil”, un término que utilizan para describir lo que interpretan como un trato desigual hacia determinados colectivos.
Un conflicto que se repite
La plataforma Rincón X Palestina y Podemos Rincón aseguran haber vivido situaciones similares en los últimos meses, especialmente en actos relacionados con la defensa de los derechos humanos en Oriente Medio. En varias ocasiones —afirman— recibieron la autorización “demasiado tarde” o directamente “no obtuvieron respuesta”.
Los colectivos sostienen que esta falta de comunicación dificulta la organización de actividades y limita la participación ciudadana en la vida pública del municipio.






