El Ayuntamiento de Rincón de la Victoria ha adjudicado un nuevo contrato de mantenimiento de parques y jardines que eleva la inversión anual hasta los 2.963.417,99 euros (IVA incluido), lo que supone un incremento de 1.592.241,90 euros respecto al contrato anterior. Un aumento del 116% que, según el gobierno local, permitirá ampliar y mejorar las zonas verdes del municipio, pero que también plantea interrogantes sobre la gestión de recursos públicos y la planificación a largo plazo.
El contrato, que tendrá una vigencia de cinco años, ha sido adjudicado a la UTE Ingeniería y Diseños Técnicos, SAU-ITUVAL S.L. Incluye mejoras iniciales por valor de 100.000 euros y mejoras anuales de 50.000 euros, destinadas a plantaciones, sistemas de riego y obra civil.
Más metros cuadrados, más árboles, más jardineras
Según los datos aportados por el consistorio, la superficie de zonas verdes municipales pasará de 257.022,19 a 407.096,65 metros cuadrados. También aumentarán los árboles en vial (de 2.402 a 2.914) y las jardineras (de 129 a 306). Además, se incorporan al mantenimiento 1.200 ejemplares de pinos fuera de las zonas ajardinadas para el tratamiento contra la procesionaria.
El nuevo servicio incluye la apertura y cierre de parques, el mantenimiento integral del futuro Parque Periurbano —con una cuadrilla exclusiva— y un servicio de guardia 24 horas para incidencias.
Declaraciones institucionales: “Un municipio más verde”
El alcalde, Francisco Salado, ha defendido la inversión como una apuesta por un municipio “más verde, más sostenible y más amable”. “Cuidar de nuestra ciudad es una tarea de todos, pero este Ayuntamiento está haciendo un gran esfuerzo”, señaló.
Por su parte, el concejal del área, Manuel García, destacó que el contrato se sustenta en cuatro pilares: mantenimiento general, atención exclusiva al parque periurbano, apertura y cierre de parques, y tratamiento fitosanitario. Ambos coincidieron en que el contrato generará empleo y mejorará la calidad de vida de los vecinos.
Preguntas sin respuesta
A pesar del aparente avance, el anuncio deja algunas cuestiones sobre la mesa. La primera es la magnitud del incremento presupuestario: ¿está el Ayuntamiento en condiciones de sostener esta inversión durante cinco años sin comprometer otras áreas? No se detalla la partida de origen del aumento.
Tampoco se especifica cómo se medirá el rendimiento de la UTE adjudicataria ni qué parámetros de control se aplicarán para garantizar que las mejoras anuales se ejecutan con transparencia y eficacia. En contratos anteriores, la falta de indicadores claros ha derivado en desviaciones y servicios deficientes en otros municipios.
Por último, aunque se anuncia la creación de empleo, no se concretan el número de puestos de trabajo ni las condiciones laborales de la cuadrilla destinada al parque periurbano o del personal de guardia.
Conclusión provisional
El nuevo contrato de Parques y Jardines supone, sin duda, un salto cuantitativo en la inversión municipal en infraestructura verde. Sin embargo, la falta de concreción en algunos aspectos clave —financiación, supervisión, impacto laboral— invita a mantener una mirada crítica. En un contexto de recursos públicos limitados, la ciudadanía tiene derecho a saber no solo cuánto se gasta, sino cómo y con qué resultados.






